Experiencia, juventud y buen humor, son parte de los elementos que conjuntaron dos paramédicos de la Cruz Roja San Francisco del Rincón, para entregar lo mejor de sí durante los quince días que permanecerán en el estado de Veracruz, como parte de la brigada de ayuda compuesta por 15 socorristas de diferentes delegaciones del estado.
Isaí Gamaliel Acosta Estrada y Joaquín de Jesús Segura Jasso, fueron elegidos para representar a la delegación local durante las labores de ayuda que realizará la brigada en el estado jarocho, ayer por la noche los paramédicos llegaron a su destino luego de permanecer concentrados en el municipio de León, en autobús partieron a la Ciudad de México para después continuar hacia el puerto de Veracruz, donde hoy inician actividades de ayuda en las zonas de afectación por las lluvias. Por el momento se sabe que los paramédicos realizarán tareas de ayuda humanitaria, desde entrega de víveres y atención médica en los casos que así lo requieran.
Los pronósticos del clima no son favorecedores para el estado de Veracruz, por lo tanto en caso de que las lluvias volvieran a ocasionar estragos, los paramédicos podrían intervenir en otras actividades, en la etapa en la que se encuentra la emergencia, lo esencial es regresar la normalidad a las zonas afectadas.
Previo a su salida, ambos paramédicos fueron despedidos en la delegación local por sus compañeros, algunos con bromas les dijeron hasta luego, otros con una palmada en la espalda les desearon suerte y las compañeras los abrazaron mientras decían algo al oído.
Antes de emprender el nuevo reto, ambos paramédicos hablaron del trabajo que esperan poder realizar en el estado jarocho y compartieron parte de su vida dentro y fuera de Cruz Roja.
Un elemento con experiencia
Elevando la mirada al cielo, recuerda los momentos que han marcado su vida y que lo siguen impulsando para seguir ayudando a quien más lo necesita, con más de 23 años como socorrista, Isaí Gamaliel Acosta de 40 años, dejó por algunos días las botas, el sombrero y los caballos, para formar parte del relevo de paramédicos que ayudan en las zonas de desastre.
Los caballos son su vida, la equitación, el entrenamiento y cuidado de caballos es su labor diaria, cuenta con un diplomado en Medicina equina y crianza de caballos que curso en el Hipódromo de las Américas, durante mucho tiempo trabajó en el espectáculo que realizaba en la República Mexicana, Antonio Aguilar, pero desde los quince años ha combinado dicha actividad con el servicio prehospitalario.
Isaí Gamaliel, es originario de Saucillo, Chihuahua, su trabajo le ha permitido viajar por todo el país y conocer más de 40 delegaciones de Cruz Roja, en algunas de ellas brindando servicio.
Hace un año y cuatro meses, luego de fallarle una oportunidad de trabajo en León, llegó a San Francisco del Rincón donde por un período laboró como chofer de autobús, en poco tiempo consiguió el trabajo que anhelaba, la equitación, pero a la vez llegó a la delegación de Cruz Roja para ingresar al voluntariado.
Por cuarta ocasión, Isaí Gamaliel, participa ayudando en un desastre, la primera vez lo hizo con tan solo 15 años en el terremoto de 1985.
El trabajo de su papá le permitió salir de Chihuahua e iniciar en la atención prehospitalaria como voluntario de primeros auxilios en Caminos y Puentes Federales (Capufe), cubriendo la carretera México-Cuernavaca.
El 19 de septiembre de 1985 a las 7 de la mañana lo sorprendió el sismo, Isaí Gamaliel, recordó que por la magnitud del desastre, aunque tan solo tenía 15 años, sus conocimientos en primeros auxilios fueron suficientes para integrarse a las labores de rescate.
Durante 15 días, como lo hará ahora en Veracruz, Isaí Gamaliel, permaneció ayudando a los afectados por el terremoto, a las 7:19 de la mañana de aquel día, dijo con exactitud, fue enviado al edificio de la Secretaría de Comunicaciones para empezar a ayudar. En la zona de Tlatelolco, luego de sacar varios cadáveres, se detectaron a dos mujeres vivas, con su corta edad y complexión delgada, Isaí junto con un rescatista español se adentraron entre los escombros para llegar hasta las mujeres.
“Con las manos retirábamos las piedras, era un túnel de aproximadamente 3 metros de profundidad, llevábamos una hora y media escarbando cuando surgió un segundo terremoto y quedamos atrapados, pensé que iba a morir”, recordó.
Después de 6 horas, Isaí Gamaliel, fue sacado con vida de los escombros, dicha experiencia marcó su vida para siempre y desde entonces decidió seguir ayudando a los demás, sobre todo si se trata de desastres.
Para continuar ayudando, inició como voluntario de Cruz Roja, en la delegación de Cuernavaca Morelos, donde se preparó como socorrista, rescatista y paramédico.
En 1997 participó en las labores de ayuda en Acapulco Guerrero, en el desastre ocasionado por el huracán Paulina, posteriormente en el 2007 ayudó en las afectaciones ocasionadas por las lluvias en el estado de Tabasco y ahora dará lo mejor de sí en Veracruz.
Antes de partir, Isaí dijo que habló con Dios y le pidió que haga su voluntad en él, pidiéndole que le permita ayudar y regresar con bien al lado de su familia, sobre todo de sus dos hijas que le entregan todo su apoyo.
Agradeció a su patrón, Antonio García, por permitirle ausentarse del trabajo para ayudar a quien más lo necesita, pero sobre todo dijo, “Gracias a la Cruz Roja por existir”.
Entregado a su profesión
“Como la canción de 40 y 20 nos vamos juntos a ayudar¨, dijo Joaquín mientras preparaba sus cosas y bromeada con Isaí.
Joaquín de Jesús Segura Jasso tiene tan solo 20 años y al igual que su compañero, inició a los 15 años en la atención prehospitalaria.
Durante dos años, inició trabajando con los conocimientos básicos, posteriormente ingresó al Centro de Capacitación de Técnicos en Emergencias Médicas (Cecatem) del Sistema de Urgencias Médicas del Estado de Guanajuato (SUEG), donde estudió para Técnico en Emergencias Médicas (TEM) y actualmente apoya en el área de capacitación. Tiene casi cuatro años como voluntario de Cruz Roja y recientemente se especializó en el área de rescate con el curso de Rescate Integral Avanzado.
Aunque es la primera ocasión que participa en un desastre, Joaquín está seguro de que aplicará todo lo que sabe para brindar apoyo a la sociedad en momentos tan difíciles como los que padecen los veracruzanos, “es dar todo a la gente que lo necesita”, dijo.
Aparte de poder ayudar, Joaquín espera poder aprender de la experiencia, adquirir otra perspectiva de los desastres, que a la vez le permita aplicar mejoras en el trabajo que realiza operativamente en el servicio de ambulancia, además de aprender medidas preventivas para evitar desastres similares en la localidad.
“No te excedas en tus límites”, fue el consejo que recibió de su familia Joaquín antes de salir de casa, contando con el apoyo incondicional de su familia, le desearon suerte y le pidieron que se cuidara mucho.
“Saquen la casta, échele muchas ganas, ustedes representan a esta delegación, pongan en alto el nombre de San Francisco del Rincón, Guanajuato”, fueron algunas de las palabras que recibieron ambos paramédicos por parte de sus compañeros.
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