Buscan anomalías en la ejecución del contrato que autorizó a 55 ambulancias y 15 motoambulancias
“Un taxi habría sido igual o mejor” para llevar el paciente, dijo una viuda, en la audiencia sobre polémico contrato de la Secretaría de Salud.
“El 5 de noviembre del 2010, mi esposo Juan Antonio Vera tuvo un infarto. Se llamó a la línea 123 y la ambulancia, de atención prehospitalaria, llegó en 10 minutos. Pero mientras lo transportaron, no le dieron ningún auxilio, ni siquiera oxígeno. Él falleció. Así, un taxi lo habría llevado igual o mejor que la ambulancia”.
Esta denuncia, entre lágrimas, la hizo ayer Blanca Nelly Morales, en la primera audiencia pública convocada por el secretario distrital de Salud (SDS), Guillermo Alfonso Jaramillo, para oír en descargos a la Unión Temporal Transporte Ambulatorio Bogotá, citada por supuestas anomalías en la ejecución del contrato para la prestación del servicio de 55 ambulancias y 15 motoambulancias en la ciudad.
Según Blanca Nelly, pese a que su esposo presentaba problemas de respiración, “ningún profesional, o la gente que iba en la ambulancia, lo auxilió”.
Esos hechos ocurrieron hacia la 1 de la tarde de ese 5 de noviembre, cuando el vía crucis siguió en el hospital San José, a donde fue llevado el paciente. “Hora y media después de haber entrado a urgencias, las enfermeras seguían sin ponerle oxígeno a mi esposo, contrariando una orden del médico, con el argumento de que ‘la EPS no había dado la autorización’ “.
El caso ya lo habían denunciado en la Secretaría las hijas del fallecido, sin que, según ellas, hasta ahora le prestaran mayor
atención.
El representante legal de la Unión Temporal, José Antonio Bonnet, dijo que desconoce tales hechos y que “se averiguarán para saber qué pasó en este caso. Las quejas siempre las atendemos y eso es lo que vamos a hacer”, apuntó.
‘No está en el carrusel’
En la audiencia, que duró tres horas, el abogado de Transporte Ambulatorio, Germán Bula, negó que esta firma estuviera en el ‘carrusel’ de los contratistas.
“La Unión Temporal no reconoce ninguna relación con firmas que tengan que ver con problemas en la contratación pública”, sostuvo.
En cuanto a los cargos formulados a la empresa, como la falta de medicamentos y dotación de algunos vehículos, Bula los atribuyó al hecho de que el día de la inspección “la auditoría se hizo cuando acababa de prestar un servicio en un incendio. Así, era imposible que tuviera dotación y estuviera limpia”.
Otro incumplimiento que se le ha señalado a la firma es que no dispone de las 27 ambulancias de ‘repuesto’ exigidas, sobre lo cual Bula apuntó que “el que no se vean no significa que no existan”.
Jorge Pino, otro abogado de la Unión, manifestó que “si en el pasado hubo tropiezos menores en el servicio, a la fecha todos están superados y no pueden multarnos dos veces”.
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